Los molinos malditos de la Esperanza

El molino de los Frailes y el del Sombrerero eran accionados por el cercano manantial de la Esperanza. Más allá del agua que los movía, ambos guardan más cosas en común; las desgracias que en ellos ocurrieron y el misterio fruto de las creencias populares por los fenómenos paranormales vividos por algunas personas que los han visitado. Seguramente, a muchos se les erice el vello si los llamamos por sus nombres más populares: la casa de los Pantoja y la fábrica de muñecas, lugares “malditos”.

La casa de los Pantoja. Autor: Paco Quiles

En medio de un bosque de pinos y adosada al viejo molino del Sombrerero, se encuentra la casa de los Pantoja, en el municipio castellonense de Navajas. La construcción contaba durante el siglo XX con avanzados equipamientos, incluyendo una piscina pentagonal y una red de acequias que suministraban agua al recinto desde el manantial.

La red de acequias pasa por dentro de la casa. Autor: Paco Quiles

Un entorno idílico, salvo por estar hoy en día rodeada de carreteras, por su estado de abandono… y por el crimen que allí se cometió, que ha sido el origen -según los lugareños- de fenómenos inexplicables.

La piscina de la casa, antigua balsa del molino. Autor: Paco Quiles

A principios del siglo pasado, el coronel Pantoja adquirió la propiedad como vivienda vacacional. El nuevo propietario amplió las instalaciones de este molino construido en 1877, edificando la vivienda actual de tres plantas, adosada a un corte del terreno que convierte el primer piso en planta baja si se accede a éste desde la piscina, que debió ser en sus inicios la balsa del molino.

El molino del Sombrerero, sobre el que se amplió la casa. Autor: Manolo Castillo

Pero el coronel sólo acudía allí con su familia un par de veces al año, por lo que la vivienda era cuidada durante el resto del tiempo por caseros, que vivían en la planta baja, con acceso independiente de la casa principal. Fueron varias las familias que sirvieron a los Pantoja durante décadas… Hasta los años sesenta, cuando ocurrió la desgracia.

La cocina, todavía con el suelo, a diferencia de otras partes de la casa. Autor: Paco Quiles.

La última de las familias que cuidaba la casa también se encargó de la granja avícola que había en el sector oeste. Cuatro naves conectadas por corrales a la intemperie, junto a una casa anexa de labranza con almacén y palomar. Un conjunto que alcanza los mil metros cuadrados.

La granja donde ocurrió la tragedia. Autor: Paco Quiles

Un día, el padre de la familia no acudía a comer, por lo que la madre le dijo al hijo que acudiera en su búsqueda a la granja. Tras buscarlo por las distintas naves, encontró a su padre en el suelo, sin vida, con un tiro de escopeta y maniatado. No llegaron a trascender las verdaderas causas del asesinato, aunque por la zona se rumoreaba diferentes versiones, que no reproduciremos aquí por no difamar a los implicados. La familia se fue a vivir a Segorbe tras la tragedia.

Casa de labranza de la granja. Autor: Carlos Sanmillán

La casa estuvo deshabitada durante unos años, hasta que en los ochenta fue ocupada por un grupo de hippies, que transformó las granjas avícolas en un curioso centro de reproducción. Grillos y caracoles! Aunque de estos últimos son más comunes las granjas -hay varias por la Comunitat Valenciana- de grillos es bastante extraño. La idea era venderlos como alimento de mascotas a las pajarerías.

La peculiar granja de grillos y caracoles. Autor: Paco Quiles

Pero el experimento no fraguó y sólo duró unos cuantos meses. Desde entonces, la finca permanece abandonada y el expolio la ha llevado a la ruina. En los últimos cinco años se ha desplomado una parte de los forjados y ha perdido puertas y ventanas.

El viejo molino fue integrado en la casa y pasa casi desapercibido. Autor: Paco Quiles

Curiosamente, la casa y todos los inmuebles situados en la finca rústica sobre la que se asientan está en venta en una inmobiliaria llamada Pantoja. No sabemos si guardará relación con el coronel, como lo conocían en el pueblo. Su precio es de 400.000 euros, aunque el vandalismo y el expolio han sido tales que está para echarla abajo y volver a construir…

Ala oeste de la casa. Autor: Carlos Sanmillán

El crimen vivido en los sesenta marcó la historia de este lugar y por los alrededores se comenta que, tras la tragedia, la casa quedó maldita. Algunos afirman haber visto luces por la noche al pasar por la carretera cerca de la vivienda. Sin embargo, otros quitan hierro al asunto y atribuyen estos destellos a la presencia en el inmueble de fotógrafos nocturnos, entre los que se encuentra el autor de esta entrada, utilizando flashes de colores para iluminar las distintas estancias para sus fotografías.

Porche trasero de la vivienda, sobre la acequia del molino. Autor: Paco Quiles

El mismo halo de misterio contiene la fábrica de muñecas de Segorbe, a escasos metros de la casa de los Pantoja. Ubicada en el antiguo molino de los Frailes, que data de época medieval y fue transformado por los cartujos de Valldecrist, esta fábrica de la que ya hablamos hace un tiempo en AbandonedSpain vive sus últimas horas. Y es que el consistorio la declaró en ruinas a finales del año pasado tras desplomarse gran parte de su estructura sin que el inmueble haya sido catalogado con protección urbanística, ya que el municipio tiene pendiente todavía la aprobación de su plan de ordenación urbana. Una verdadera lástima, pues se trataba de un abandono bastante preservado, que conservaba la maquinaria de la fábrica y todos los moldes de escayola de los juguetes, en un inmueble histórico.

Estado actual de la fábrica de muñecas (mayo 2017). Autor: Paco Quiles

Allí también hubo varias muertes durante la II República, cuando mataron a varios trabajadores y los arrojaron a un pozo en el que se acumulaba el agua del manantial de la Esperanza que accionaba al antiguo molino. Al igual que en la casa de los Pantoja, se cuenta que el sitio está encantado, a pesar de que la fábrica de muñecas se instaló allí en los años setenta.

Estado actual de la fábrica de muñecas (mayo 2017). Autor: Paco Quiles

Así, se comenta por la comarca que una persona se llevó un trozo de muñeca de porcelana y tuvo que devolverla a la semana, ya que durante los días que la tuvo en su casa le pasaron fenómenos extraños. También se dice que en el edificio se practicaron rituales y se registraron psicofonías. Pero no vamos a repetir su historia, que ya contamos en la entrada anterior.

Moldes amontonados a la espera de la demolición del edificio. Autor: Carlos Sanmillán

Supercherías aparte, nos encontramos ante dos abandonos populares en la Comunitat Valenciana muy deteriorados. Ambos forman parte del patrimonio histórico y cultural de la zona, pero la dejadez de la Administración los ha sumido en un camino de no retorno hacia su desaparición, ya que su estado ruinoso conllevará seguramente su demolición.

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Periodista y fotógrafo de Puerto Sagunto (València). Adicto al la fotografía nocturna, al lightpainting, al urbex y a los eurogames, sobre todo a Carcassonne.

Paco Quiles

Periodista y fotógrafo de Puerto Sagunto (València). Adicto al la fotografía nocturna, al lightpainting, al urbex y a los eurogames, sobre todo a Carcassonne.

2 comentarios en “Los molinos malditos de la Esperanza

  1. HHola Paco,me alegro leer tus comentarios sobre la fabrica de los Ingles,tenia dudas de si aun estaria en pie,despues de que en septiembre del 2016,el ayuntamiento la declaro en ruinas y la cerco con vallas para evitar el acceso,ya he visto que has podido entrar y salir para contarlo,igual me animo y paso por alli,me encanta deambular por alli,la zona del arco de mamposteria,las escaleras empinadas,todo todo.
    adeu.

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